Kintsugi

Del sufrimiento surgen las almas más fuertes. Los caracteres más sólidos están plagados de cicatrices.”. Kahlil Gibran

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Tazón de té reparado con la técnica del Kintsugi

Kintsugi (金継ぎ),  es el arte japonés de cubrir con barniz de oro, plata o platino; las grietas, las fracturas y las rajaduras de un utensilio que se quebró.  Es el arte de unir con brillo y elegancia un objeto inanimado, y darle nueva vida y un uso más extenso.

Una frase acertada para presentar este tema viene de la pluma e imaginación de Kahlil Gibran: “Del sufrimiento surgen las almas más fuertes.  Los caracteres más sólidos están plagados de cicatrices”. El autor de “El Jardín del Profeta” y “Almas Rebeldes”,  tenía la facilidad de utilizar mensajes profundos llenos de sabiduría para dejar bien en claro que la experiencia ganada a través del sufrimiento es semejante a una cicatriz, y que estas en lugar de quebrantar el alma la fortalecen.

Siempre en el Oriente, pero mucho más allá, los japoneses han aprendido a través de las edades y las fuertes pruebas que  han padecido como nación, que las marcas que dejan los golpes y las heridas en la vida deben lucirse con orgullo y no esconderse con vergüenza. Hagamos memoria, apenas hace 75 años un par de explosiones atómicas destruyeron no solo dos ciudades y a sus habitantes, sino el orgullo de ese aguerrido pueblo. Pero luego se levantaron cual ave Fénix, de las cenizas mismas y formaron una nación con grandes cicatrices, pero una invaluable experiencia de nación que hoy les coloca entre las primeras sociedades del mundo.

Nosotros los seres humanos somos dignos de lastima porque glorificamos la belleza humana.  La concebimos diafana y sin mancha, y a la vez desechamos a aquellos que llevan la experiencia de vida a flor de piel.  Es como seleccionar un individuo para un puesto dentro de la empresa por su linda corbata. Es como confiarle un puesto importante en la dirección de un negocio, sin apenas conocer si tiene alguna experiencia; es decir, si tiene alguna cicatriz en el rostro de la vida, y que ademas de no avergonzarse de ella, la luzca con orgullo y dignidad.

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