Daniel Cappelletti (Biografía)

Daniel Alejandro Cappelletti, nació el 1 de febrero de 1988 en el barrio de Floresta, Ciudad autónoma de Buenos Aires, Argentina.

A los 9 años, jugando, se acercó a la ficción. Montaba obras con sus amigos del barrio, que él mismo dirigía y escribía. Al cumplir 13 años se inició en el teatro cursando talleres de actuación en la escuela “La voltereta” y en el  “Centro cultural” perteneciente al Gobierno de la ciudad de Buenos Aires. Ahí participó de múltiples obras y comenzó su interés por la dramaturgia.

A los 14 años empezó a incursionar en la música, desarrolló conocimientos en la guitarra y en el piano. Cualidad que utilizó posteriormente para componer bandas sonoras de diversos cortometrajes.

A los 15 años encontró su verdadera pasión por el cine gracias a su participación en talleres de guión cinematográfico. En éstos se destacó con distintas menciones por sus trabajos, y sobre todo por el desarrollo amateur de sus primeros cortometrajes. Asimismo comienza a redactar cuentos y relatos.

En 2005 a sus 17 años comenzó como meritorio en el área técnica audiovisual de canal 9 Argentina, Patagónica films y Rental, participando de varios rodajes, que le permitieron familiarizarse con la industria.

En 2006, al finalizar sus estudios secundarios, ingresó a la UAI (Universidad Abierta Interamericana), donde cursó la carrera Dirección y producción Audiovisual hasta el 2010. Se formó en televisión, cine, publicidad y vídeos clips. En 2007 el guión de su primer cortometraje titulado “La mochila” recibió el interés de los profesores sobre su labor. Por otra parte, se formó en producción, dirección de fotografía, montaje, estudio de masas, medios de comunicación y narrativa cinematográfica. En ese mismo año debutó meritando en la  producción de publicidad.

Trabajó e incursionó en “UAI tv” haciendo prácticas en el estudio de televisión, participó en distintos programas en el área de Edición, cámara y producción.

A fines del 2007 y parte del 2008 se desempeñó varios días ayudando en el área de producción para MR films, en el Film “Cabeza de pescado”. Esta última fue ganadora en el festival de cine inusual de Buenos Aires.

Rodaje Film "Cabeza de Pescado" MR Films

En el año 2008 escribió el guión de un mediometraje titulado “Acá somos todos amigos”, éste ganó el Festival de guiones “Miradas de San Telmo” organizado por la Universidad Abierta Interamericana. La financiación del proyecto estuvo a cargo de esta última y de San Telmo:

“Cuatro amigos oriundos del barrio de San Telmo; El turco, El negro, Pedro, y Pupi deciden en una tarde llevar al cabo un robo de gran magnitud, cuyo golpe es organizado por el turco dueño del bar donde es planificada la hazaña. Este hecho sufre una serie de complicaciones lo cual hará poner el lazo de amistad en juego. UAI cine presenta un policial donde la estética tanguera mezclada con el rock dan lugar a una historia de dinero, droga y traiciones marcadas por el limite que separa la amistad de la complicidad”

(Sinopsis de “Acá somos Todos Amigos”)


(Fotos y Tapa DVD “Acá somos todos amigos”- UAI cine – H&H)

Este premio ocasionó que Daniel forme su primera productora, junto a su socio, llamada “Hell and Heaven producciones”, con la que concretó proyectos como la filmación de “Acá somos todos amigos”, junto con “UAI cine” en el 2009,  y el documental “Desde el barrio” en el mismo año. Su primer mediometraje tuvo trascendencia internacional, se interesaron en él medios guatemaltecos (La Pluma WordPress) y norteamericanos (Universidad de Kansas City).

Fue en este proyecto donde empezó a formar en la escritura un estilo propio cercano a un cine negro porteño y logró el interés de los directivos de su carrera en la universidad:

“Ya desde su comienzo en la carrera, Daniel, se convirtió para un grupo de docentes en su estudiante preferido, con la potencial certeza de una carrera sustantiva como director.  En “Acá somos todos amigos” comienza a reflejar fehacientemente la confianza que se depositó en él como realizador y narrador de historias que plantean universos tan particulares y familiares como en este caso, cercano a un cine negro porteño donde aparecen personajes radiografiados en sus más profundas pulsiones.”

Lic. Claudio Héctor Álvarez

(Director de la Carrera de Producción y Realización Audiovisual de la Universidad Abierta Interamericana y Director de Fotografía Argentino)

 

Por otra parte, también en 2009, formó parte del Staff de fotógrafos del estudio “3D Studios”, donde se desempeñó en distintas campañas para empresas locales.

En 2010 disolvió su sociedad de “Hell And Heaven” y formó su grupo de trabajo, “Floresta Visión contenidos”. Aquí  comenzó con la producción de vídeos para bandas como “GUEDO” y “DEATHWISH”,  brindó servicios de fotografía para diversas campañas de ropa y comenzó a realizar bandas sonoras para cortometrajes.

A fines de ese mismo año, se dedicó a escribir spot y guiones publicitarios para España y para empresas del sur de la Argentina.

En 2011 inició un trayecto que lo apasiona: un amigo de la universidad lo convocó para dar clases de guión cinematográfico

Desde mediados de  2011 hasta diciembre se toma un tiempo de inactividad para desarrollar el guión de su primer largometraje, un policial negro situado en la República Argentina. Por otra parte, en el mes de octubre comenzó con el desarrollo de un falso Documental, de carácter ácido, sobre Latinoamérica, titulado “Operación 70: Soberanía marciana”.

Actualmente se encuentra armando un cortometraje de ficción basado en un texto escrito en su adolescencia, que se titula “El Comandante Belcebú”:

“Buenos Aires puede ser una ciudad normal cuando posa con el esplendor del sol, la suciedad se esconde sobre su ritmo habitual, pero entrando al crepúsculo vespertino, cuando el astro lunar empieza a tomar el control, las alimañas exploran la libertad  de mostrar lo que son. La noche es paciente, silenciosa, inhabitada, solo simples corazones fusilados en sus desventuras y quebrantos, pueden entender el ritmo de la oscuridad como acercándose a la costumbre de charlar con el diablo cara a cara. Al comandante Belcebú le gusta este momento, pues después de ciertos tragos es más fácil pactar con él, uno se vuelve menos exigente por no decir derrotado.”

                                 (Fragmento: “El comandante Belcebú”  de Daniel Alejandro Cappelletti)

Daniel fue convocado por el Estudio BLUE BOX  para trabajar en Quito (Ecuador) teniendo a cargo la dirección y guion del video clip del primer corte del nuevo CD de Fausto Mora Velasco, Músico Ecuatoriano. Por otra parte se lo nombro Coordinador Académico del famoso instituto del ecuador: TRACK “Centro de capacitación profesional de las artes audiovisuales”, dándole así un giro a la enseñanza y modernización en materia audiovisual.

Daniel Cappelletti (Biografía)

Celulares (corto argentino)

Les comparto acá un corto argentino en el que destaca la actuación de unos “pibes”.  Según lo que se escucha al inicio primero fue un cuento escrito por Carolina Gómez de Mendoza, quien ganó un certamen nacional y luego con su relato realizarón el corto.  Felicitaciones Carolina y a toda la gente allá en el Sur de nuestro continente.  Buen cine el argenito che!

Celulares (corto argentino)

Daniel A. Cappelletti – La entrevista

“Ya desde su comienzo en la carrera, Daniel, se convirtió para un grupo de docentes en su “pollo” preferido, con la potencial certeza de una carrera sustantiva como director.  En “Acá somos todos amigos” comienza a reflejar fehacientemente la confianza que se depositó en él como realizador y narrador de historias que plantean universos diegéticos tan particulares y familiares como en este caso, cercano a un cine negro porteño donde aparecen personajes radiografiados en sus más profundas pulsiones.”

Lic. Claudio Héctor Álvarez

Director de la Carrera de Producción y Realización Audiovisual de la Universidad Abierta Interamericana y Director de Fotografía Argentino

LA ENTREVISTA…

LP: ¿Desde cuándo nació esa idea de hacer cine? ¿Existió alguien que te influenció cuando eras más joven ó lo traés en la sangre, en tu ADN?

Empecé de muy pibe, inventando y escribiendo historias, luego armando un grupo de amigos que hacía que actuaran esa historia.

Pero fue cuando falleció mi viejo,  a mis quince años, que mi camino en la vida se hizo difícil ya que la economía me mostró otras cosas y tuve que madurar de golpe.

Salí a laburar (trabajar) para mantener mis cosas, mientras mi vieja traía comida a casa.  Gracias a Dios tuve una vieja y un hermano que me apoyaron en esto y siempre pude estudiar gracias a que ellos me sacaban el problema de la comida de encima.  Solo tenía que buscar como mantenerme.

LP: ¿Y luego que vino?

Fui al inicio un pibe muy materialista, siempre necesitaba llegar al ritmo de los demás cuando mi situación no me lo permitía.  Cuando tenía 17 años viví una semana que me cambió la vida, yo ayudaba a un pibe que hacia malabares en la esquina de la librería donde trabajaba mi madre, enseñándole inglés.  El pibe era de origen muy humilde, tenía un padre cartonero (hombre que trabaja juntando cartones de la calle para venderlos luego).  Delante de mí ese pibe le preguntó a su papá: — ¿Tenés 10 centavos para comprar un mapa para el colegio? El pibe de ocho años le dijo de vuelta: —Si tenés, si no lo calco, no hay problema.  Ahí “partí la cabeza a más de 200 km por hora”; el pibe estaba pidiendo eso y yo esa mañana había dejado caer un peso y no lo había recogido por la vagancia de agacharme a recogerlo.  Me di cuenta  entonces que la vida pasaba por otro lado.  Esa misma semana vi una película que me marco mucho: “Lugares comunes” de Adolfo Aristaraín.  Entonces supe que la manera que usaría para expresarme sería el cine.  Todo el camino que había vivido me llevaba al cine.  Allí comencé mi pasión por el cine, a buscar un camino espiritual y social.  Me inicie en la lucha social por los pibes de la calle y sobre todo por su educación.  Escribí un artículo que envié por mail que se llamó “Memorias de un bohemio melancólico”; ese artículo recorrió varias partes del país.  En él ubico toda mi bronca por el sistema del país y del mundo.

LP: Entonces ¿Cómo te involucraste en el cine? Empecé a los quince años laburando de muchas cosas para poder empezar a filmar y a pagarme los estudios en la universidad.  Eso fue con mucho esfuerzo, ya que realicé trabajos insólitos y pesados.  Fui meritorio asistente de producción y dirección en muchas películas argentinas, las del circuito independiente.  También en la publicidad, generalmente busco sobrevivir para poder mantenerme en el cine.  Gerencié una discoteca y fui vendedor ambulante en el tren.

LP: ¿Qué piensan los demás de tu trabajo?

Mis amigos dicen que soy un revolucionario del sistema, que lo destruyo por dentro; ya sea en lo social  y en el cine, ya que trato de filmar como se pueda.  Ahora mismo estamos armando un insólito proyecto para filmar una película con 300 pesos ($.80.00), imagináte un largometraje con esa plata.  Es una locura, pero en la locura es donde mejor  me sé manejar.  También me dicen que soy un hombre utópico y no realista, que el sistema es un depredador donde la justicia es solo para unos.  Siempre bromean diciendo que soy un Bohemio Melancólico. Yo solo me veo como un tipo que quiere hacer cine y trato de medir todo con la misma vara.

Con el elenco de Acá somos todos amigos

LP: ¿Cuándo nació “Acá todos somos amigos”?

Por suerte gané un festival de guiones en Argentina.  Un guión que reflejara las miradas sobre San Telmo (Barrio de Buenos Aires).  Salí primero y la Universidad me financió el proyecto.  Lo hicimos con un presupuesto precario.  Casi no llegamos ni al 5% del presupuesto de un cortometraje normal en Argentina.

La Universidad Abierta Interamericana (UAI) en Argentina me ha apoyado bastante, especialmente el Director de la Carrera Lic. Claudio Álvarez, Director también de fotografía en Argentina.  Además, el Lic. Mario Berardi, Profesor de la Universidad y experto en medios, ellos siempre me apoyaron, me escucharon y confiaron en mí.  En ellos dos me parece reflejada la mejor calidad de personas en la Carrera de Realización Audiovisual en la UAI.

Escena exteriores de Acá somos todos amigos

LP: ¿Cuál es tu estilo o tu línea en el cine?

Intento crear a mi manera un cine con mezcla de varios estilos, generar el propio y a través de entretener al espectador incluirles un mensaje oculto en cada producción.  Creo mucho en mi teoría del Caballo de Troya, cambiar la industria desde adentro y no chocando contra ella.  No busco ninguna diferencia con los estilos de cine, solo contar lo que me gusta.  No miro a los demás directores con desprecio así se ocupen de lo más comercial o lo independiente.  Aunque trato de crear mí propio estilo y me gustaría llamarlo Cine Porteño.

Escena interiores Acá somos todos amigos

LP: ¿Qué hay en producción acerca de este género del que hablas, de este Cine Negro Criollo?

El largometraje de 300 pesos que te contaba es una muestra de lo que considero cine negro criollo, un género que quiero introducir fuerte en el cine argentino. No solo estamos en eso, este año hemos tratado de generar dos proyectos más, estamos en un programa de televisión en un documental solidario.  Además, estoy escribiendo y generando “El Gánster Criollo” que será un largometraje que realizaremos con un presupuesto profesional.  Estamos hablando con productores y recibiendo propuestas de aquellos productores interesados.

LP: ¿Cómo anda el cine argentino en estos momentos?

El gánster y el cine negro criollo son dos géneros que me parecen los más indicados para denominar al momento argentino, la realidad del país no encontrará uno mejor para hacer cine.  La idea es re-encontrar bajo la regla de los géneros, los nuevos cánones de un cine local y un estilo propio para el país.

LP: ¿Cómo debería hacerse cine en Argentina, según tu opinión?

Los géneros se perdieron y ya se hace muy difícil identificar una película.  En la búsqueda de muchos directores por mostrar caras reales del día a día, se olvidaron del espectador que al final son las mismas personas que intentan reflejar.  La experiencia personal y en otros ajena, me ha demostrado que el público argentino común de clase media o baja, excepto el amante del cine; no se identifica con el Cine de caras reales por el hecho de que no se produce una mímesis.

Un verdulero que trabaja 13 horas diarias, llega cansado a casa.  No creo que tenga ganas de ir al cine con sus únicos 20 pesos para ver la historia de un verdulero que trabaja 13 horas diarias.  Eso es un sufrimiento para espectador medio, ya que el drama del país y del mundo es común.  En muchos casos la ficción es menos sorprendente que la realidad, por eso creo  en los géneros y especialmente en la idea de crear un cine entretenido con mensaje incluido.

Cubierta DVD "Acá somos todos amigos"

LP: ¿Cómo se puede lograr esto?

Tengo que tomar en cuenta que una persona reciba mi mensaje, asegurarme que esa persona no se va a ir del cine o no se va a dormir.  Tenerlo en vilo para que pueda entenderme, esto no significa que traicionés la idea que sostiene la película y que no seás un cineasta autor. O alguien se atreve a decir que Stanley Kubrik, Scorcece o Boyle no son cineastas autores; que tengan apoyo de la industria no significa que no lo sean.  Acá en la Argentina los directores supuestamente independientes trabajan con un millón de pesos que les otorga el Instituto de Cine Argentino o en menor medida un 70% del presupuesto total, generando una productora o coproduciendo con otra más grande; así es muy fácil hacer cine independiente a pesar de que en muchos casos juzgan el cine comercial que a la larga financia sus películas, ya que el instituto recibe sus ingresos de esas películas.

Bueno, no hay que ser hipócritas y entender que aunque haya presupuesto, el cine de autor puede seguir siendo cine de autor; por eso reivindico a Raúl Perrone, aunque no consuma su cine, lo considero el verdadero cine independiente porque es un tipo que no fue hipócrita y tras las condiciones de la industria decidió filmar casi sin nada.

Respecto al falso cine independiente hay que comunicarles que es muy fácil ser rebeldes usando siempre la billetera de papá para realizar cine.  Siempre vivimos del instituto, cosa que me parece bárbaro, pero bueno entonces no seamos hipócritas ni golpeemos a la industria.

Por eso lo del largometraje con 300 pesos, ya que suena ser un desafío el demostrar que no se necesita de tanta guita para producir en el cine independiente.  La solución es que haya diversificación de todo. Que exista variedad para todo y para todos los gustos de cine independiente y de autor comercial.  Eso representaría más trabajo para las familias argentinas, y no solo eso, también respetaríamos al espectador ya que no somos nadie para decirle a la gente lo que tiene que ver.  La gente elige sola a gusto y tiene todo su derecho.

“El cine tiene que ser cine por gusto, tiene que ser de todo para todos.   No hay cine comercial ó independiente, hay cine; y tiene que ser respetado como tal.  El cine que intenta destruir alguna industria no hace más que imitar al cine francés de hace muchos años, y eso está lejos de ser identidad.  Toda película tiene una identidad distinta a las demás, la vanguardia tiene que hacerse vanguardia sola, no forzarla por querer ser vanguardistas si o si, el verdadero vanguardista es aquel q realmente creó la vanguardia haciendo lo que le gusta pero no forzándola simplemente por querer destruir una industria que le da de comer a muchos, eso es ser destructivo y para mí el cine es una forma de construir, está muy lejos de destruir. ”

LP:¿En qué otra cosa te ocupás?
Me he interesado mucho en la política argentina, especialmente en la lucha social.

Intento generar un comedor para pibes donde no solo se les pueda enseñar oficios y se les eduque, sino también se les pueda enseñar cine, deportes y muchas cosas más.  Insertarlos luego en la sociedad, en donde cada vez hay más saturación del sistema económico y más tensión sobre las clases.

LP: ¿A cuales directores admirás?

En Argentina a Caetano y Campanella.  De los grandes realizadores a Scorcece y Kubrik.  Martin Scorcese siempre fue mi preferido, me parece que con su cine retrato muy bien muchas épocas de la sociedad norteamericana con sus cosas malas y sus cosas buenas.  La película que más me gusta es CASINO, no sé si por su contenido pero me ha parecido una de las mejores narraciones en montaje del cine.

LP: Y de poderse ¿Con cuales actores de talla mundial te gustaría trabajar como director? Me encantaría trabajar con Robert de Niro y en Argentina con Ricardo Darin y Federico Luppi.

DANIEL CAPPELLETTI EN BREVE:

Un deporte: Futbol, CLUB ATLETICO VELEZ SARSFIELD

Un lugar: Pizzería El Fortín, Ubicada en mi querido y amado Barrio de Floresta

Un personaje: Jake La Motta, Robert de Niro en Toro salvaje.

Música: Los Redondos, los Piojos, el Blues y el tango.

Un libro: “Las venas abiertas de América Latina” de Eduardo Galeano



Daniel A. Cappelletti – La entrevista

Acá somos todos amigos

“ACA SOMOS TODOS AMIGOS” es el medio metraje argentino escrito y dirigido por Daniel A. Cappelletti y que cuenta con la actuación de nuestro amigo Sebastián Vargas, la de Gustavo Bueti y Luis Medina Romero.  Esta producción esta de verse y no contarse antes, por lo que les dejo abajo las tres partes para que cada quien se forme su propia opinión.

También como primicia les invito a no dejar de visitar este blog porque tenemos una entrevista exclusiva con Cappelletti acá en La Pluma.

Acá somos todos amigos