The Longest Daycare

The Longest Daycare (El día más largo en la guardería) es un corto animado dirigido por David Silverman que fue nominado al Oscar este año. Al final no obtuvo la estatuilla, lo que es una lástima porque en realidad la merecía. Lo siento por Maggie.  Vean el trailer.

Anuncios
The Longest Daycare

De lentes y otras hierbas

perro-lentes
Fuente de la fotografía

Al paso que voy ya no necesitaré lentes, necesitaré un telescopio. Hace ya muchas lunas con sus soles, conocí a través de mi trabajo a un optometrista que trabajaba para la NASA. Su labor allá era la de chequear la vista de los candidatos para astronautas.

Trabajé una semana a su lado como intérprete, en un viaje que él y un equipo de médicos voluntarios extranjeros hicieron al interior de Guatemala, a una de las regiones más pobres y olvidadas del país. Al terminar su trabajo, y después de estar en acción realizando cientos de consultas gratuitas a mis paisanos menos afortunados, me dijo:

—¿Puedo examinarte la vista?

Nunca en mi vida lo habían hecho porque nunca tuve necesidad, mi vista era perfecta, al menos eso creía. Pero tal oferta no podía despreciarla, y no me iría sin aprovecharla, así que acepte. Paso siguiente me realizó un par de exámenes, uno con un aparato muy especial, y otro sin su ayuda.

—20/20, tu vista está muy bien. Me dijo.

Yo no cabía de la emoción, lo sabía tenía vista de Halcón. Pero cuando apenas había empezado a celebrar victoria, él agregó:

—Pero dentro de un par de años exactos, tu visión empezará a ser defectuosa.

Con toda cortesía asumí aquella desfavorable predicción, y di por finalizado el primer examen de la vista que me hicieron. La profecía se cumplió. Una serie de eventos inesperados, entre los que debo contar un serio accidente, mudarme de una ciudad a otra y perder el empleo un par de veces, me lazó a echarme a la mar como diseñador gráfico autodidacta, algo que me faltaba hacer y que iba bien con mi afición al arte. Con lo que no había contado, es que en esta profesión se está muchas horas al día frente al monitor, lo que colaboró para que se me desgastara aún más rápido la visión, hasta que empecé a ver las cosas borrosas. Así que un día como hoy, hace ya algunas primaveras me acerqué a la óptica más cercana y con dolor en mi corazón y el orgullo lastimado, me tuve que olvidar de mi nombre nativo, Halcón de la pradera y me puse a buscar otro que ahora me quedara mejor.

De lentes y otras hierbas

Portada de la semana, The farthest home is in an empire of fire

jps

Cuando estudié Publicidad, y luego más tarde cuando laboré en una Editorial, los encargados del diseño gráfico con seriedad se tomaban el asunto de no trasponer texto sobre el rostro de las personas.  Era quizás una de las herejías más condenables en la profesión.  Y debo confesar que yo abrace esa doctrina, hasta que vi esta portada.  Acá el diseñador se encargo de eliminar el problema,  aplicándole un blur gausiano al rostro para que con el texto se encontraran en un mismo lugar sin provocar escándalos.  La portada de la semana es obra de Base Art Co., para la Editorial Viking Adult y el autor John Phillip Santos.

Portada de la semana, The farthest home is in an empire of fire

Cartas del diablo a su sobrino, C. S. Lewis

Cartas

Esta obra fue escrita en 1942 por el escritor inglés C.S. Lewis, el mismo que escribió los siete libros de las Crónicas de Narnia, entre otras obras reconocidas.  En Cartas del diablo a su sobrino (The Screwtape letters),  Lewis describe a manera de sátira la relación que tiene el mundo oscuro en las actividades diarias del ser humano, o el “paciente” como el autor le llama.

El lector común tiene el mal hábito de seleccionar lo que lee.  Si el que lee es de izquierda, apartará de su vista la lectura propia de derecha, y lo mismo hará un derechista.  Si se trata de un religioso apartará aquellos libros que según él le lleva lejos de su religión, y si es un ateo, apartará todo lo que sea religioso.  Eso es lo que no debería ocurrir con este libro, puesto que viene a ser un aporte al bien del ser humano y no una simple obra para entretenerlo.

Nadie, debería perderse esta joya; los moralistas la encontrarían apropiada, los encargados del sistema educativo y cultural, podrían utilizarla para facilitar la enseñanza, y porque no, el resto de nosotros puede encontrarle un valor personal aplicado para cambiar ciertos aspectos que para ser sinceros no reconocemos como débiles o problemáticos en mostros.

Si a alguien no le gusto o no le llama la atención, que siga avanzando, pero que no retroceda para echar piedras sobre esta excelente obra.

Cartas del diablo a su sobrino, C. S. Lewis

Los editables, el patrón de la Modista y la receta del Chef (Cuento)

maquinacoser

El día lunes la Señorita López salió temprano de casa, justo después de tomar el desayuno.  De inmediato se dirigió al atelier de su modista. Habían quedado de juntarse a las nueve en punto.  Fue recibida a esa hora por la costurera con un hermoso vestido de fiesta a la medida, dos semanas antes lo había solicitado.  Se lo probó, y quedo sumamente satisfecha.  Pagó por el vestido y continúo con su camino.

Al salir encontró un tráfico espantoso y rodando a vuelta de llanta por la ciudad, le llegaron las doce y con la hora el hambre, así que decidió pasar a su restaurante favorito.  El chef Chulet había preparado una exquisitez.  Devoró los sagrados alimentos y contenta se levanto de la mesa directo a la caja para pagar, no sin antes pasar a la puerta de la cocina para felicitar al creador.

Por último tenía planeado pasar con su diseñador gráfico, 24 horas antes le había solicitado un pequeño anuncio de invitación para subirlo a facebook.  El diseñador lo tenía listo, lo vieron juntos en el monitor y ella quedó encantada.  Sacó de su bolso una memoria USB, copió el archivo útil para facebook, le pagó al diseñador y se fue más que contenta.

Al llegar a casa encontró visita.  Su primo que acaba de graduarse de diseñador gráfico ha venido a verla. Platican y sale a conversación que acaba de hacerse un anuncio.  —Veámoslo, le dice su primo.  Al verlo él le dice: — mira acá yo le cambiaría esto, le subiría esto y no le pondría ese color sino este otro.  Pídele los archivos editables al diseñador y verás que yo  te hago algo mejor, para tal cosa no se necesita nada más que una computadora y un programa de diseño.

Diciéndole eso estaba cuando su prima Dora quien acababa de regresar del extranjero donde aprendió costura de alto nivel, tocó a la puerta.  Al entrar de inmediato vio el vestido que aún estaba sobre el sillón. — No te vas a poner eso prima, a eso le falta mucho que hacerle, yo le quitaría  esto, le agregaría acá algo y le ajustaría esta parte.  Pídele a la modista el patrón y verás que yo te lo hago mejor, para eso solo se necesita una máquina de coser, hilo y unas buenas tijeras.

Nuevamente tocaron a la puerta y al abrirla López reconoció a su Tía, una señora muy apreciada en aquella casa porque siempre que llegaba llevaba consigo algo de comer.  Y hablando de la comida estaban, cuando contó su experiencia del medio día en el restaurante.  La Tía haciéndose agua la boca le dijo, pídele al chef la receta y verás que yo la mejoro.  Para eso no se necesita más que una estufa, una buena olla y algo de sazón.

López confundida decide llamar al diseñador, a la modista y al chef.

—Dígame, le contestó la modista. —Soy la Señorita López, la llamó solo para informarle que  mañana temprano paso por el patrón del vestido que me entregó hoy, se me olvidó pedírselo cuando estuve con usted.  Con gusto se lo tendré listo mañana temprano, para eso solo necesita traerme un cheque que sume el 600% del valor del vestido.

Molesta colgó y prosiguió a llamar al diseñador gráfico.  Soy la Srita. López, hoy que estuve con usted se me olvidó pedirle de una vez el archivo editable, mañana paso temprano por él.  —Muy bien, contestó el diseñador, con gusto le tendré un CD quemado, para eso solo necesita traerme un cheque por el 200% del valor del anuncio.  López volvió a enfadarse y colgó.

Por último, llamó al Chef y le dijo.  Soy la Srita. López, mañana paso con usted para que me de la receta del plato que preparó hoy, cuando estuve por allá se me olvido pedírsela.  Después de un minuto de silencio el Chef le le dijo —Con mucho gusto venga por ella, para eso solo necesita pasar sobre mi cadaver y después con algo de suerte poder abrir mi caja fuerte.

Los editables, el patrón de la Modista y la receta del Chef (Cuento)