La 503…


Un  adolecente iba por la calle con su padre.  Platicaban de la familia, de las cosas que pasan y de todo aquello que se aprovecha a charlar cuando se tiene la oportunidad.  Amantes de la música utilizaban el tema para encontrarse más y disfrutar aquel tiempo que posiblemente no se repetiría pronto ya que el joven partiría a París en un viaje de estudios.

—Viejo, vos que sabés de la música, de la historia y del arte.  ¿Cuál creés que sea la guitarra más cara que existe?  El padre sonrió, ya que recordó con alegría que esa era el tipo de preguntas que su hijo le hacía de pequeño.  —Hace poco leí en una revista,  que pagaron una fortuna por una guitarra que uso Clapton.  Si tienen plata que la usen como quieran, pero yo no la hubiera comprado. Contestó.  Diez segundos más tarde el hijo volvió a preguntar:   —Y vos, ¿Cuál hubieras comprado viejo?   —Sí me la vendieran, compraría la 503.  Sí la 503, respondió con mucha seguridad.  — ¿La 503?  ¿Cuál es esa viejo?

Era un día lluvioso y pronto empezaron a caer las gotas de lluvia y a escucharse a lo lejos los truenos que predecían una fuerte lluvia.  Apresuraron el paso, ya que se encontraban lejos de casa y continuaron charlando. —La 503, no es más que la Selmer Macaferri que usó el Gitano.  Una belleza de Palo rosa de la India.  Una gema que uso desde el 40 hasta el 53, cuando murió.  —Pero viejo, ¿De qué hablás?  ¿Esa es una guitarra? Y el Gitano ¿Quién es? —Tenés razón hijo, me doy cuerda cuando hablo de esto.  Sí la 503 es una guitarra; Selmer es una prestigiosa  fábrica de instrumentos musicales, y Macaferri un Luthier italiano.   Luego, ¿quien más podría ser el Gitano? Django, Django Reinhardt. La lluvia había arreciado, por lo que entrando en un café decidieron pasar en él la lluvia, acompañados un café caliente entre otras cosas. —En París, allá a dónde vas esta un Museo, y en ese museo en alguna parte la guitarra que usaba Django;  la 503.  Esa que yo compraría si la vendieran.

La charla no terminó allí.  Siguieron por un par de horas más hablando de la música, de la familia y del viaje.  Luego ser marcharon a casa. Dos meses más tarde.  Llego la primera carta desde París.  Apresurado su padre la abrió y encontró una fotografía.  En ella su hijo posando a la par de una vitrina, y dentro de la vitrina la 503.  Una amplia sonrisa le dividió a lo ancho el rostro, volteó la foto para ver si había algo escrito y encontró el siguiente mensaje:

“Papá, lo primero que hice cuando llegue a París no fue ir a la Torre Eiffel ni al Louvre.  Fui a buscar el museo que me dijiste, es el Musée Instrumental de Paris. Allí encontré la guitarra, si la 503. Increíble todos pasan de largo y no saben lo que tienen enfrente.  ¿Cómo pueden pasar sin detenerse? Es una belleza Papá.  Si me la vendieran, y pudiera… la compraba”.

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2 comentarios en “La 503…

    1. Gracias Daniel. Era un deber para mí escribir esto. Quizás sea algo largo pero ahora estoy más conforme. Me han preguntado si es ficción o realidad, y respondo: una mezcla. Saludos Daniel.

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